MANIFIESTO FUNDACIONAL
DE LA NACIÓN ORBIS
No nacimos para dominar.
No nacimos para conquistar territorios.
No nacimos para competir entre nosotros.
Nacimos porque hay personas que no pueden ayudarse solas.
Y porque el mundo, tal como funciona hoy, muchas veces les da la espalda.
Somos Nación Orbis, una Nación sin fronteras,
sin bandera física,
sin pasaporte,
sin distinción de raza, país, ideología o creencia.
Somos una Nación porque entendimos algo simple y olvidado:
La verdadera fuerza de la humanidad no está en el poder,
sino en la capacidad de ayudarse unos a otros.
NUESTRA RAZÓN DE EXISTIR
Existimos para ayudar al que no se puede ayudar.
Al que no tiene voz.
Al que no tiene recursos.
Al que no tiene protección.
Al que el sistema dejó atrás.
No ayudamos por interés.
No ayudamos por imagen.
No ayudamos para sentirnos superiores.
Ayudamos porque es lo correcto.
NUESTROS PRINCIPIOS
Creemos en el bien común por encima del beneficio individual.
Creemos en la libertad como derecho natural de todo ser humano.
Creemos en la dignidad del trabajo y del conocimiento.
Creemos que el que puede ayudar y no lo hace, traiciona a la humanidad.
Creemos que la ayuda no debe crear dependencia, sino liberación.
Somos una Nación radicalmente pacífica.
Nunca violencia.
Nunca odio.
Nunca venganza.
Defendemos los derechos y la libertad con verdad, justicia y luz.
DIOS, FE Y CONCIENCIA
Reconocemos a Dios como uno de nuestros pilares,
pero no imponemos la fe.
Aquí caben:
los que creen,
los que dudan,
y los que simplemente quieren hacer el bien.
La moral no nace de una religión,
nace de la conciencia.
Reconocemos que una nación sin espíritu es una máquina.
Nuestra institución espiritual garantiza que cada avance técnico y cada decisión política esté alineada con el bienestar del alma y el propósito superior de nuestra existencia.
LOS TRES PILARES DE NACIÓN ORBIS
1. La Institución Espiritual (La Iglesia)
Propósito: Brindar el norte moral y el consuelo ético.
No es una religión impuesta, sino un espacio de conexión.
Su función es proteger el espíritu de la Nación.
Recordar que el poder sin conciencia es destrucción.
Y que todo crecimiento debe estar alineado con el propósito superior de servir.
2. El Escudo del Trabajador (El Sindicato)
Propósito: Asegurar que ningún ciudadano sea explotado y que todos tengan las herramientas para prosperar.
Protegemos la dignidad del esfuerzo.
El Sindicato de la Nación no es un órgano de conflicto, sino de equilibrio; asegura que el talento de nuestros ciudadanos sea valorado justamente y que la prosperidad de la Nación se traduzca en seguridad económica para quienes la construyen.
Aquí el conocimiento se honra.
El trabajo se protege.
Y el progreso se comparte.
3. El Brazo Extendido (La ONG)
Propósito: La acción hacia afuera.
La Nación ayuda incluso a quienes no son ciudadanos.
Nuestra responsabilidad no termina en nuestras fronteras digitales.
A través de nuestra ONG, canalizamos recursos y conocimientos para sanar el mundo físico, interviniendo donde hay necesidad y protegiendo la vida en todas sus formas.
La ayuda no es discurso.
Es acción.
SOBRE LA AYUDA
La ayuda no es uniforme.
La ayuda responde a la necesidad del momento.
Hoy puede ser un abogado.
Mañana un médico.
Pasado mañana una mano, una voz o una oportunidad.
Ayudamos con urgencia cuando la vida lo exige.
Ayudamos con procesos cuando el cambio lo requiere.
Cada caso es analizado con justicia.
Cada decisión se toma pensando en:
el necesitado,
los principios,
y el impacto real.
SOBRE LOS PROFESIONALES
En esta Nación, el conocimiento es servicio.
Abogados.
Personal de salud.
Educadores.
Pastores.
Especialistas de toda área.
Aquí nadie está obligado.
Pero quien recibe exposición, confianza y crecimiento,
se espera que ayude.
No exigimos horas.
Esperamos conciencia.
Ayudar al menos a una persona al mes
puede cambiar el destino de miles.
SOBRE EL DINERO
El dinero no es nuestro fin.
Es una herramienta.
Creamos fondos, proyectos, plataformas y alianzas
para maximizar la ayuda,
proteger al ser humano
y cuidar el planeta Tierra, que es vida.
No escondemos nada.
La transparencia es total.
Lo que entra, se ve.
Lo que sale, se explica.
SOBRE EL OPORTUNISMO
Quien solo espera recibir
y no está dispuesto a aportar ni siquiera su causa,
no pertenece a esta Nación.
El oportunismo no es neutral.
Es una forma de abuso.
Quien traiciona los principios:
es expulsado,
es expuesto,
y responde ante la justicia correspondiente.
LIBERTAD NACIENTE
Nuestra primera misión es Libertad Naciente.
Nace para ayudar al pueblo de Cuba,
para exponer la opresión,
para dar voz,
para aliviar el sufrimiento
mientras llega un nuevo amanecer.
No intervenimos en política.
Exponemos la verdad.
Y la verdad hace su trabajo.
ESTRUCTURA Y GOBERNANZA
Nación Orbis se organiza a través de Consejos:
Consejo Ético
Consejo Técnico
Consejo Espiritual
Estos Consejos proponen metas, estrategias y presupuestos para:
la Iglesia,
el Sindicato,
y la ONG.
Su función es analizar, proponer y estructurar.
La dirección final y la aprobación de misiones, presupuestos y grandes decisiones estratégicas corresponde al Fundador, quien actúa como garante de la visión original, asegurando que:
La ONG no malgaste fondos.
El Sindicato no pierda la visión general del proyecto.
La Institución Espiritual mantenga el equilibrio moral.
La autoridad no es dominio.
Es responsabilidad.
NUESTRA VISIÓN
Soñamos con millones de personas unidas,
no por miedo,
sino por conciencia.
Una Nación tan grande y fuerte
que hacer el bien sea una consecuencia inevitable.
Ayudar al ser humano.
Proteger la Tierra.
Servir sin esperar nada a cambio.
Ese es nuestro legado.
ESTE MANIFIESTO
No está firmado por un nombre.
Está firmado por una decisión colectiva:
Elegimos servir.
Elegimos ayudar.
Elegimos ser Nación.
Elegimos ser Nación Orbis.